martes, 12 de junio de 2018

Desesperación sin fronteras. Amor en las redes.

Tengo que admitir que hace un tiempo y en un momento de desesperación carnal, esa que no te deja dormir por las noches y te tiene incomodo pensando en la cochinada todo el día, me creé un perfil en Grindr que para los que no tienen ni puta idea de que hablo les cuento.

Grindr es una red social para gays que funciona con el GPS de tu celular, y te ordena los gays por distancia (en metrosss!) y si te gusta uno puedes hablarle y si hay onda pueden arreglar un encuentro. Es como una especie de Pedidos Ya pero de hombres, un Pokemón Go de chongos.
Después de crearte un perfil donde pones una foto (aunque la mayoría son paisajes, paredes o modelos europeos que obviamente no viven a dos cuadras de mi casa), una descripción sobre ti, tu edad, peso, altura, rol (si das, recibís o ambas) y otros datos opcionales que no entiendo como "tribus" (como: geek, gamer, bear, twink)

Una vez con el perfil creado, lo que empezó como una cacería de hombres, termino siendo para mi un entretenimiento con un enfoque de estudio social ya que concretar algo ahí es casi imposible si tenes 30, no vas al gym 18 horas al día o regalas droga.
Pasé horas leyendo perfiles y conversando con gente que antes de decirme "hola" me mandaba una foto desnudo o me preguntaba cuanto me media, al otro extremo hay gente que después de un saludo cariñoso que te hace pensar: al fin alguien con cerebro! te dice enseguida: busco algo serio, novio, compromiso ¿te va?. Y no estoy en contra de eso, me agrada la gente que sabe lo que quiere pero antes de proponerme matrimonio me encantaría saber tu nombre real aunque sea porque dudo que te llames "osito mimosito 32" (emoticón durazno, emoticón berenjena, emoticón cara con corazones en los ojos").
Señores que podrian ser mi padre con descripciones que dicen: no mayores de 25, no gordos, no afeminados, no unicorinos voladores.

Uno se crea un perfil ahí con la esperanza de que va a encontrar sexo fácilmente y no es así. Es un vil engaño como los programas de cocina que dicen "cocine rápido, rico y barato con lo que tiene en casa" y terminas precisando condimentos que tenes que ir a buscar directamente a la India, huevos náufragos del Titanic recién sacados del fondo del mar y 5 mililitros de vino Henri Jayer Richebourg Grand Cru cuyo precio medio es de 13.000 euros.

Pero para no irme de tema quiero hablar de un tipo especial de hombres que si llegué a conocer, los inmigrantes cubanos. Odio generalizar pero después de 3 experiencias con estos especímenes me voy a tomar la libertad de hacerlo y los ubico en la escala mas alta de desesperación psicótica por amor.

Todo empezó con una charla civilizada hablando de las cosas negativas del mundillo gay en el que estamos inmersos: banal, superficial e interesado.
Después de unos días de chatear y no hablar en ningún momento de sexo me pareció buena ocasión para invitarlo a tomar un café (que lógicamente iba a terminar en sexo pero al menos no era un entero desconocido). Horas después de tomar café, caminar por la calle, conversar y conocernos un poco terminamos en mi casa. Besaba bien, eso es un plus en cualquier ser humano, el sexo estuvo genial y el acento me gustaba. Se fue, seguimos chateando y vino la pregunta que no esperaba "me encantó estar contigo, crees que podemos tener algo serio en algún momento?" si bien no fue tan invasivo, sin querer con mi respuesta abrí la mismísima caja de Pandora de la desesperación al decir: "me caes super bien, claro que me gustaría conocerte mas".
A la tercera cita en una semana se quedó a dormir en mi casa. Todo estuvo genial. Nos dormimos abrazados y uno que no puede evitar ser un poco Susanita pensé: "lo encontreeee!"
Me desperté temprano a estudiar porque tenia un examen en una semana, vestido con mis mejores ropas de indigente, en un momento aparece este ser con su teléfono en la mano y quedé estupefacto al ver que en la pantalla había una señora (no perdamos el foco de que era la 3era cita) y el le dice con ese acento genial: "y mira mama quiero presentarte a alguien especial, el es Diego, mi novio". *infarto mental*

Esa fue una de las pocas veces en las que fui un poco grosero y con mi mejor cara de culo dije "hola" me paré y me fui a mi cuarto, no se si me molestó mas enterarme en ese momento que eramos novios o que otro ser humano me viera vestido tan mal. Inocentemente apareció en el cuarto a preguntarme si me había molestado algo a lo que no pude evitar ser directo (que es algo que me caracteriza):
- ¡claro que me molestó algo! ¿Somos novios? ¿cuando pensabas avisarme a mi? Ni siquiera se pronunciar tu nombre, no se tu apellido y ¿somos novios? ¡¿de verdad?!
- Pero si te pregunté y me dijiste que querías conocerme mas, le dije a mi madre que cuando vaya a cuba pienso llevarte para que conozcas a mi abuela.
En una semana yo no sabia pronunciar su nombre todavía y el ya tenia organizada las vacaciones a un pueblo de cuba para que conozca a la familia. Eso fue mas que suficiente para que mi detector de desesperación se encendiera y sonaran las alarmas en mi cabeza y le dije que me parecía que no teníamos que vernos mas porque soy mas de ir despacio y me asustaba su emoción por la pseudo relación.

Acto inmediato (nada hacía presagiar) pase de ser el amor de su vida al peor hijo de puta sobre la faz de la tierra en medio de una escena al mejor estilo telenovela mexicana de bajo presupuesto donde mientras juntaba sus cosas en la mochila me gritaba que era una porquería de persona, que estaba harto de que los hombres lo usaran, que me voy a quedar solo para siempre (de esto hace mas de un año y sigo solo así que ahora que lo pienso capaz fue una especie de maleficio cubano) y se fue dando un portazo jurando ser una Thalia de 1.50mts morenita y pelada. A los dos días me llamó preguntándome si no quería pensarlo mejor, que el me daba otra oportunidad y remató su monologo con un "yo te amo" que me hizo decirle que no tenia nada que pensar, que no estábamos buscando lo mismo, que le deseaba lo mejor y corté.

El segundo no fue tan border así que no le voy a dedicar mucho, basta con decir que no se le entendía nada al hablar, besaba mal y también buscaba al amor de su vida y estaba convencido de que era yo por una conexión que sintió la primera vez que nos vimos.

Anoche, mientras escribía la primer entrada del blog me llegó una notificación de Grindr que para no irme por las ramas me voy a limitar a citar textual:

-Hola
Como
Estas
- Hola! todo bien, acá por acostarme a dormir.
- No
Quiere compañia
Y.mimos
Quisiera conocerte
Hacerte masajes ricos
Y hacerte el amorr
Bien.ricop
Soy. Cubano. Gay. Versatil
(7 fotos incluyendo el miembro)
- Muchas gracias pero es tarde y no busco sexo por ahora. :)
- Yo
Quiero
Ahora
Con.vos
Besarte
Ricoo
Y.tengo ojos
Verdes
Y acariciarte
No puedo
Ir
a tu casa
- No. No te conozco, no te voy a hacer venir a mi casa de una.
- Bueno bb yo no te voy a robar
Ni
Hacer
Dano
Acuerdate
Que.soy
Cubano
Tengo 
Otra.mentalidad
Solo amor
y carino
Te dare
Invitame bb
Que. Te prometo
Que. Te hare
Feliz
Yo soy
Masajista
Te hago
Un
Masajee
Gratis
Ricoo
Con.gel.de menta
Eucaliptpp
y buenas
cremas 
hidrat
- Gracias pero no. *cierro sesión*

Realmente no se si fue su insistencia o su desesperante forma de escribir una palabra por mensaje pero mi detector de desesperación se activo con mas ruido y luces que nunca. Empiezo a creer que mi antipática descripción no esta resultando, se las comparto: "DiEgo, 30: Mientras tengas cerebro y lo sepas usar lo demas es secundario. No busco nada porque no perdí nada. Respondo por educacion no porque quiera algo. No me interesan las fotos en bolas. No entiendo los taps (que son como los zumbidos del viejo y difunto MSN) Vueltas? en la calesita. Modelos? en la pasarela."

¿Vivimos en un mundo donde lo importante es tener amor? No importa quien sea, como se llama o que hace, tenés que darme amor porque lo necesito y lo quiero y si los demás tienen yo también.
¿Vivimos en una constante competencia de felicidad? A ver... ¿quien es mas feliz? ¿Son todos felices?
Hoy mas que nunca creo en la importancia del amor propio, en conocerse a uno antes que nada, para saber que es lo que quiero y que es lo que puedo dar, a quien y cuando.

Al final resulta cierto eso de: "primero hay que amarse a uno mismo para poder amar a alguien mas".

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