Lo mas loco de todo esto es que ¡estuve a punto de hacerlo! Me metí mis convicciones en el orto y compre las benditas alianzas que pagué en muchas cuotas porque el puto se enamoró. Lo mas divertido es que ni siquiera creo en el amor de cuentos de hadas, el amor eterno, el amor del vivieron felices para siempre ni en el "hasta que la muerte los separe". Todo es una conspiración de don Walt Disney que congeladito y todo como está estoy seguro que dejó algo escrito como: Continúen mi legado, que la gente crea que va a ser feliz enamorada para que después sufra y mantengan bajo 7 llaves los verdaderos finales de todos los cuentos. (hay un articulo muy interesante sobre eso que algún día comentaré).
Después de 8 años de conocernos, 2 de noviazgo y uno de convivencia decidimos casarnos, compré los anillos y nos comprometimos.
De verdad yo era feliz, me gustaba la versión de mi YO enamorado y casi marido. Pero como no todo lo que brilla es purpurina, un día deje de estar tan feliz y ya no me gustaba mi versión. El tipo X empezó a celarme, a decirme que me podía poner y que no, ponerme perfume era motivo de pelea. Por ese entonces yo estudiaba teatro, que es algo que amo, pero llegó un momento que hasta eso que me hacia tan feliz dejé de disfrutar y pasaba la clase pendiente de la hora para llegar siempre a la misma hora para que X no pensara mal y discutiéramos. Detestaba mi nueva versión y viéndolo a lo lejos me enojo mucho conmigo mismo y me digo: MIGO MISMO FUISTE UN IMBÉCIL.
Es re loco como una persona puede llegar a manipularnos de tal manera que ni siquiera nos damos cuenta y de a poco le vamos dando todo el control sobre nosotros y no podemos ver esos pequeños actos de violencia, los insultos, hacerte sentir todo el tiempo que sos menos, sentirte culpable por todo. El señor X se despertaba en medio de la noche a revisarme el celular y yo lo veía pero me hacia el boludo porque sabia que no tenia nada que esconder (si alguien me llega a revisar el teléfono hoy en día le hago un enema con el celular por idiota).
Soy de la idea que todas las relaciones (familiares, amistades, noviazgos) se tienen que basar en la confianza y mi problema es que confío ciegamente. Pero nunca pensé que mi confianza pudiera llegar al limite de la idiotez, que me cagaran en mi propia cara y no darme cuenta. En mi época feliz de confianza pedí un préstamo y ayude a X a abrir su propio negocio, no lo pensé, era mi pareja y lo hice. Una gran amiga tuvo la pésima idea de poner su departamento como garantía para el alquiler del local. Mi familia y mis amigos nos ayudaron a arreglar y montar el negocio.
Pasó el tiempo y ante la mirada de los demás eramos la pareja perfecta (solo nos faltaba salir en la tapa de una revista). Mientras tanto por dentro yo me entendía cada vez menos y era cada día un poco menos feliz, con cada insulto, con cada manipulación yo iba cambiando. Llegó un momento en que me di cuenta de que ya no lo amaba, estaba comprometido con una persona que me hacía no quererme y eso no me gustaba nada. Empece a somatizar mi angustia en problemas para dormir, dolores de cabeza y llegó un momento que empecé a tener impotencia (tranquilos, ya lo superé, estamos bien) y llegó el momento en que dije ¡BASTA!.
Capaz lo mejor no fue despertarlo a las 6 de la mañana para decirle: "no puedo dormir, necesito hablar, me quiero separar". Me mandé un monologo digno de una ovación de pie y el imbécil solo me dijo: "estas con alguien mas no? yo no soy idiota, estas con alguien mas". ¿Donde mierda estuvo esa media hora que hable?¿Se murió y resucitó solo para decir eso? Te di todos mis argumentos de infelicidad, de que estoy perdiendo el tiempo y haciéndotelo perder a vos, que ya no te amo ¿y encima ahora tengo que inventar los tuyos?
La separación es difícil, el duelo es doloroso, por suerte el mio duró 5 (si, cinco) días. Cinco días en los que se encargó de hacerme sentir un miserable por terminar la relación y por pedirle que se vaya de mi casa, casa en la que yo vivía cuando nos conocimos y que mantuve solo todo el tiempo que estuvimos juntos. (si, lo sé, soy un vejiga... no solo le doy un préstamo sino que lo mantengo).
A los 5 días, y acá se comprueba científicamente la teoría de que el cornudo es el ultimo en enterarse, me empezaron a contar que me cagaba, me mostraban capturas de pantallas de mensajes que le mandaba a tipos casados, menores, conocidos míos... ¡el día mismo de nuestro compromiso invitó a alguien a mi casa cuando me fui a trabajar! Me enteré que se prostituía en mi casa mientras yo trabajaba ¡y yo solo podía enojarme conmigo por haber sido tan ciego! Le pedí explicaciones (ya que en algún momento de la relación hubieron episodios donde el me convenció de que yo estaba viendo cualquier cosa, eso le aplaudo: siempre tenia una historia para todo) y cuando vio que no tenía para donde agarrar solo me mandó un mensaje diciendo: "y bueno, es culpa tuya por trabajar en ese horario (de 18 a 00) y dejarme tanto tiempo solo." Así que di por hecho que yo era el culpable de su fiebre anal y me dispuse a seguir con mi vida, sabiendo que nunca me iba a devolver el dinero que le presté, ni mi maquina de afeitar, ni el costurero (el costurerooo! pueden creer? se lo llevó y me di cuenta buscándolo como loco cuando lo necesitaba para unos arreglos en mi traje para una obra de teatro). Me hice cargo del préstamo y de pagarle a mi hermana las cuotas de unas cosas que el le pidió que le compre con tarjeta.
Por suerte pasó el tiempo y no supe mas de el (salvo cada vez que lo recordaba al pagar las cuotas), empecé a recuperar mi vida, a vestirme como a mi me gusta, a ponerme perfume, a salir, a disfrutar de mi vida con los míos. Pero hay gente que a la distancia se empecina en cagarte la vida para que no la olvides. El hijo de puta cerró el negocio y se fue y me enteré cuando llamaron de la inmobiliaria a mi amiga para decirle que había una deuda de miles de pesos que si no pagaba le iban a quitar su departamento porque era la garantía. Ahí se fueron a la mierda mis meses de felicidad. Volví a sacar un préstamo y le pedí dinero prestado a mis padres para ayudar a mi amiga a pagar la deuda y tuvimos que buscar alguien que quisiera el local para poder rescindir el contrato. Cosa que como somos encantadores logramos.
Ya hace casi un año de esto, de esta historia de amor gay que termino siendo una película de terror de Alfred Hitchcock y hoy puedo decir que recupere mi vida y que dejé todo eso atrás.
Recupere mi vida, recuperé a mi yo digno 100% y me volví a querer. Espero nunca más permitir que alguien me cambie, me maltrate y me robe no solo dinero sino mi dignidad, mi personalidad y mi amor propio.
El amor es así: nos deja ciegos y boludos, tenemos que tener cuidado en las relaciones que se vuelven toxicas y terminarlas al primer indicio de que estamos dejando de ser nosotros mismos porque mas allá o mas acá vamos a empezar a perder felicidad y lo único que vale la pena perder son kilos.
No soy nadie para dar consejos pero solo les voy a decir esto: ¡ESCONDAN EL COSTURERO!
No soy nadie para dar consejos pero solo les voy a decir esto: ¡ESCONDAN EL COSTURERO!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario