viernes, 27 de julio de 2018

La segunda adolescencia


     Una definición de adolescencia es: “Período de la vida de la persona comprendido entre la aparición de la pubertad, que marca el final de la infancia, y el inicio de la edad adulta, momento en que se ha completado el desarrollo del organismo”, pero hace unos días en una charla con dos amigas llegamos a la conclusión de que hay una segunda adolescencia.

     Nuestro tema central, mientras tomábamos café y comíamos medialunas frente a la estufa como tres señoras en un club del adulto mayor, era la mala suerte con los hombres, la fobia al compromiso y la pelotudez crónica que estarían padeciendo algunas personas de nuestra edad.

     Al parecer a las chicas se les está complicando encontrar un tipo con una edad entre los veintisiempre y los treintaynunca, soltero, sin hijos, sin una ex psicópata, que no sea un pelotudo o parcialmente gay. ¿Qué clase de fenómeno social ocurre hoy en día como para que todos se desilusionen de todos?

     Vivimos en una época donde todo llega rápido, la vida es rápida, todo es inmediato. Con las redes sociales, las series online, aplicaciones para conocer personas, hemos aprendido a no esperar y eso nos vuelve impacientes. Al menos yo no recuerdo como era mirar una serie y tener que esperar 7 días para ver un capitulo y hago maratones obsesivas y lo que años atrás me hubiera llevado meses ahora lo hago en 2 días. Conocer a alguien (por conocer me refiero a conocer a la persona civilizadamente) llevaba un par de salidas, charlas por teléfono (fijo) y después se daba el paso a la cama, el cortejo o llamenlo como quieran ya no existe. Hoy agregas a alguien a tu red social favorita, te ahorras el tema de las salidas conociéndote por mensajes y eso nos habilita a que en el primer encuentro (para los más recatados el segundo) ya puede haber sexo porque de seguro en la charla por mensajes ya se habló hasta de la posición favorita, se mandaron fotos en bolas y de la ropa interior que planean usar esa noche.

     No todos buscamos nuestra media naranja en la vida, algunos solo queremos comer mandarinas. El instinto sexual está ahí como todos los instintos para satisfacerlo y muchos hombres como mujeres solo buscan sexualidad en otro ser y eso está bien. El problema es cuando el otro no entiende que no queremos amor, que lo citamos en un motel no en la puerta del registro civil, una relación sin máscaras, clara desde el principio, es sana.

     Pero la paranoia por fantasmas del pasado, el miedo a que “me quieran atrapar nuevamente” nos vuelve medio bichos a la hora de conocer gente nueva.
Es que a esta edad (y voy a hablar desde el punto de vista femenino/gay) la mayoría de los hombres que están disponibles hace poco terminaron un larga relación y están sintiendo nuevamente ese gustito a libertad, fiesta y sexo sin control siempre y cuando no estén en medio de una batalla legal de divorcio o custodia de hijos que los obliga a contenerse. Están viviendo su segunda adolescencia.

     Esta etapa, como dije, viene acompañada de una gran fobia al compromiso, a que alguien nos conozca de verdad. La vida de estos especímenes se reduce a trabajar, jugar al fútbol con amigos, salir con amigos y básicamente darle a todo lo que se mueva teniendo como guía espiritual a las Azúcar Moreno y su sabio “SOLO SE VIVE UNA VEZ” y con esta frase como premisa van por la vida cagándose en los sentimientos de los demás. Si solo querés sexo y yo también, genial; lo hablamos y la pasamos genial los dos. Pero si uno de los dos no está en esa onda también tendría que decirlo para que nadie pierda el tiempo y cada cual siga su camino: uno hacia la familia perfecta, la casa, los hijos y el perro y el otro, el camino de la lujuria, la joda, el alcohol y orgías romanas. Pero sin lastimar a nadie.

     Una amiga estaba conociendo a un tipo, estaban saliendo, aparentemente estaba todo bien hasta que en un momento a este treintañero en su segunda adolescencia le vino una especie de brote amoroso y le dijo que sentía que ella solo lo usaba para tener sexo. Si, como lo leen. Obviamente con otra amiga le dijimos que eso sonaba a excusa barata, a “no tengo ganas de seguir viéndote así que me pondré en el rol de victima para no sentirme tan mal conmigo mismo y vos con tus sentimientos pueden comprarse un volante y manejarse”. Y ahí quedó la otra pobre sintiéndose Doña Bárbara la devoradora de hombres cuando no es así.

     Otra amiga que tiene claro que solo quiere satisfacer su instinto, estuvo chateando con un tipo unos días con un tipo que conoció en un baile, salieron, tuvieron sexo, la pasaron genial y quedó todo bien. Días después continuaron la charla por mensajes, hablaron de repetir el encuentro y de todo lo que se iban a hacer mutuamente durante el mismo. Semanas después sigue esperando que el tipo de señales de vida, desapareció. ¿Qué onda? El hecho de cruzarte con una mujer que tiene claro lo que quiere ¿reduce el tamaño de tus testículos? ¿Te sentís menos hombre? ¿Se ve dañado tu ego falocéntrico?

     Insisto, mientras las dos personas (o las personas que sean, ¿Quién es uno para juzgar?) estén de acuerdo, todo está permitido. Obviamente esto no aplica solo para hombres, también hay mujeres viviendo su segunda adolescencia. Con la misma premisa de que solo se vive una vez, su vida se reduce a trabajar, salir con amigas, tomar con amigas y darle a todo lo que se mueva que les agrade.

     Por otro lado y también de ambos sexos están las personas que después de un largo noviazgo y vuelta a la soltería a los treintaynunca optan por hacer una especie de viaje interior, ya entendieron la idea de que “si no se aman a ellos mismos no van a poder amar a otro”. Entonces se dedican a los libros de auto-ayuda, mens sana in corpore sano (básicamente rogar para que se nos conceda na mente sana en un cuerpo sano) y algunos más radicales se vuelven veganos, lechuguinos adictos al gym y las cremas o escriben un blog.

     Personalmente ya viví mi segunda adolescencia y me aburrió, el cuerpo ya no da y por eso hoy por hoy sigo en ese viaje introspectivo y me agrada. Al principio da miedo porque por más que se trate de nosotros mismos, muchas veces no sabemos que vamos a encontrar y si ese YO que estamos por conocer nos va a caer bien. Por eso tengo la teoría de que hay personas que no pueden estar solas y van de relación en relación, cometiendo siempre los mismos errores y sufriendo una y otra vez. De verdad admiro la capacidad para enamorarse que tienen algunos pero a la vez me pregunto: ¿tanto miedo te da estar solo? ¿Pasar tiempo con vos mismo? ¿Hablarte? ¿Conocerte? No olvides que la relación más duradera que vas a tener y a la que siempre vas a volver, es la que tenés con vos mismo.

     Después de este tiempo que llevo conociéndome, hablo conmigo mismo y me digo: “MIGOMISMO sos genial, te amo… te he dejado varias veces por otras personas pero siempre vuelvo, sé que siempre me vas a perdonar y vas a estar dispuesto a seguir este viaje juntos”.



viernes, 20 de julio de 2018

El desamor y el síndrome de Cleopatra


     Estoy seguro de que si digo: “Levanten las manos los que han tenido mala suerte en el amor” La mayoría de los teclados y teléfonos del mundo quedan solos. Porque es que todos en algún momento de nuestras vidas sufrimos por amor, sentimos que morimos, que el mundo se nos viene encima, queremos llorar en posición fetal escuchando música deprimente (¿Por qué hacemos eso?) pero siempre después de un duelo cuyos tiempos son muy personales nos damos cuenta que el sol vuelve a brillar y la vida sigue.

     Y si aún no te pasó de seguro compartiste un trago con un amigo o amiga a la que si le pasó y como buen amigo le ayudaste a juntar los pedazos de corazón que le quedaron y te emborrachaste de onda para ayudar a olvidar las penas y los penes. De seguro terminaste abrazado a la víctima llorando como loco intentando convencerla de que todo va a estar bien aunque en ese momento le chupe un huevo.

     Yo (adicto al drama) siempre opté por encerrarme en mi casa, servirme un whisky o una copa de vino, buscar la música más deprimente que encontrara (hoy en youtube pero alguna vez tuve que buscar entre mis carpetas de música descargada de Ares  y reproducirla en Winamp… ¡que vejez!) arrecostarme llorando a la pared y deslizarme hasta quedar sentado en el piso como una doncella en su palacete devastada por la muerte de su caballero en la guerra contra algún reinado cercano que quería apropiarse de nuestras tierras, pobre… al menos murió por amor a su tierra y a mí. Después se me empezaban a enfriar las nalgas y caía en la realidad de que ni el bastardo era un caballero, ni había ido a la guerra y por desgracia no había muerto así que me levantaba, tomaba otro trago y ponía música alegre y me ponía a danzar cual odalisca epiléptica celebrando la vida de soltero (si, lo sé, mis duelos son muy breves).

     Pero para saber que no estamos tan solos y nos enojemos con la gente de nuestra época quiero que sepan que esto no es de ahora porque ya en el 48 A.C la mismísima Cleopatra pasaba por lo mismo. Y uno piensa: si a Cleo que fue la última reina del antiguo Egipto y de la dinastía ptolemaica, conquistó imperios y hablaba 9 idiomas tenia mala suerte en el amor ¿qué queda para uno que es un simple mortal?

     Cleopatra se acostó con Julio Cesar intentando buscar un alianza con los romanos y así evitar una invasión (cada cual usa las tácticas de guerra que puede), ella tenía 21 y Julio 52 y era casado, un mujeriego y fiestero bárbaro. Después de unos meses tuvo un hijo y otros meses después asesinaron a Julio Cesar.
Después se enamoró de Marco Antonio que había sido amigo de Julio Cesar, por temas políticos que no vienen al caso, Marco Antonio tuvo que volver a roma después de pasar un invierno de joda y sexo con Cleo. Una vez en Roma tuvo que cumplir la promesa de casarse con una tipa llamada Octavia mientras Cleo paría gemelos en Egipto y recién 4 años después se volvieron a ver. Después de pasarla bomba con sus dos esposas y todos sus hijos a Marco Antonio le llegó información falsa de que había muerto Cleo y el boludo se clavó una daga en el estómago, ahí se lo llevaron medio muerto a Cleo que esta vivita y coleando y murió en sus brazos. Cuando los romanos la acusaron de brujería, lujuria, incesto (porque para ser reina se tuvo que casar con su hermano de 11 años que después intentó envenenarla para reinar el solo pero le salió mal) y otras cosas, ella, antes muerta que sencilla y esclava del emperador romano se suicidó haciéndose picar por una cobra egipcia.

     Igual creo que el problema de Cleopatra radicó principalmente en haberse metido con hombres casados, nada bueno puede salir de eso. Por eso propongo que a todo aquel que tenga mala suerte en el amor una y otra y otra vez y los/las que tienen debilidad por las personas que ya están comprometidas se le diagnostique con el Síndrome de Cleopatra.
Y acá quiero resaltar dos grupos de amantes citando a la gran comediante chilena Natalia Valdebenito:
El que no pierde la fe: ese que lleva 5 años de amante y todavía cree que en algún momento lo van a elegir por sobre la familia (abrazo para ellos y ellas) y lo tienen ahí sentado en el banco de suplentes con mentiritas como “es que estamos muy mal”, “yo duermo en un sillón”, “necesito un tiempo por mis hijos” y otras más que si mi sobrina de 4 años se esmera un poco dice unas más elaboradas.
La chantajista experta: esa que en poco tiempo al casado le metió un hijo y le sacó plata, auto, departamento y si algo le molesta amenaza con contar todo. El fin de semana sabe dónde va a estar el hombre con la familia y se pone lo más sexy que encuentra y justo se va a pasear ahí y lo mira desafiante desde lejos. Sabe que tiene el poder.

     El problema de que te guste alguien que ya está en pareja es que una vez que uno acepta ser amante hay reglas que tiene que seguir y no puede romper: no quejarse, no llamar y estar siempre listo como un niño explorador son las principales.
¿De verdad estás dispuesto a aceptar las sobras de tiempo, cariño y sexualidad de otro? Que la soledad y las ganas de ser amado no te lleve a aceptar menos de lo que mereces. Habla con cualquier conocido o conocido de conocido y vas a ver que los casos en que el hombre elige a la amante por sobre su pareja son contados con los dedos de una mano y te sobran un montón de dedos y me refiero a casos de simples mortales, gente común como tú o como yo. De famosos solo conozco a la China Suarez y Benjamin Vicuña pero de seguro vive con el temor de que le haga a ella lo que le hizo a la otra y no debe estar bueno vivir así.

     Obviamente uno no va a llegar al extremo de Cleo y matarse por un bastardo que no vale la pena además que encontrar una cobra egipcia en Uruguay al menos está medio complicado y una víbora autóctona no tiene ningún glamour.

     Lo peor de estos ejemplares (y hablo desde la experiencia) es el casado que te exige fidelidad: Yo estoy con mi mujer y con vos, vos sólo estas conmigo. ¿¡Peeeeerdoooon?! Si, esas cosas pasan. La expresión máxima de la hipocresía y obvio que mientras me divirtió le hice creer que así era, que yo era la versión gay de Penélope y tejía y destejía esperando que el tuviera tiempo para verme. Tierno, me re creía.

     No te compliques la existencia y si querés estar en pareja busca o espera que aparezca alguien que esté al 100% para vos emocional y sexualmente. No le alimentes el ego a un hipócrita que si no le importa nada lastimar a otra persona tampoco le va importar lastimarte a vos llegado el momento. Quiérete y priorízate siempre.

     Y como leí en una página por ahí les digo: No hagas prioridad a alguien que es feliz en otra vida, en otra historia, en otros brazos, en otro rumbo que no es el tuyo, no aceptes migajas de tiempo, ni sobras de amor, mereces a alguien que esté para ti y contigo siempre, eso de "a ratitos" es devaluarte demasiado.



viernes, 13 de julio de 2018

Sobre los miedos


Hace días que ando como perdido, no solo de la escritura sino de la vida en general pero supongo que son cosas normales de esta edad. Igual en estos días mi cabeza no paró de pensar boludeces, como siempre.

Sigo con licencia médica desde mi operación de columna por algunas complicaciones que según el doc. son normales (pero entre nos, ni él se lo cree). O sea que sigo teniendo mucho tiempo libre ya que no puedo hacer abandono de mi domicilio y me estoy volviendo loco mirando las paredes y techos de mi departamento, se sorprenderían del grado de detalle con que los conozco ya. Pero con esto de la complicación que sin entrar en detalles asquerosos por más que los amo solo voy a decir que la herida de mi espalda se hinchó y explotó la semana pasada. Me pegué el susto de mi vida y algo que todos conocemos se apoderó de mí: EL MIEDO. Y desde entonces y por conversaciones sobre la vida con algunos amigos me di cuenta de que los miedos cambian con los años.

Cuando era pequeño amaba las películas de terror (y las amo hoy también) pero después de verlas les rogaba a mis padres que me dejaran dormir con ellos. Así fue que me volví fan de Freddy, Chucky, Jason, muertos vivientes y hechos paranormales. Tan fan soy que con 30 años hace unos días hice una maratón de películas de Chucky, el muñeco diabólico. En serio, todas: Chucky, Chucky 2, Chucky 3, La novia de Chucky, El hijo de Chucky, La maldición de Chucky y Chucky 7. Me di cuenta de que él ya no me da miedo, me da risa, conozco los diálogos, los errores en algunas escenas, ¡soy un puto experto en Chucky!

Pero esto no es un texto tan tonto y banal, lo prometo. Conversando sobre mi miedo a quedar paralitico por alguna complicación, me di cuenta de la variedad de miedos que entran a esta edad pero hay dos en los que quiero centrarme: miedo a quedarse solo (soltero) y miedo a morir (en mi caso sería más a morir solo de soledad y mal vestido como ya se los dije).

Personalmente no entiendo el miedo a morir, es algo inevitable y que va a ocurrir más acá o más allá. Hacia allá vamos todos, a morir. Pero en una amiga particularmente llega al punto de que no puede hablar mucho del tema porque le viene una especie de ataque de pánico con ganas de llorar porque no quiere morir. Para complicarse un poco más está pensando en tener alguna religión de cabecera como para creer en algo superior que la haga sentir menos temerosa frente al tema. Ya intenté explicarle que uno no puede ir a recorrer todas las iglesias como en una especie de casting espiritual a ver cuál le acomoda más. Tampoco entiendo la forma en que eso se puede hacer porque para empezar no creo en las religiones pero supongo que podría ayudarla a confeccionar una especie de formulario para que vaya llenando a medida que recorra iglesias católicas, sinagogas, templos budistas, umbandistas, evangélicos, etc. Debería tener preguntas básicas como: ¿Cómo piensan protegerme de la muerte? ¿Qué opina sobre la vida eterna? ¿Es bueno el servicio de buses en la zona? ¿Tema diezmo, es obligatorio? ¿Violan muchos niños? ¿Qué opinan de los homosexuales? (porque obvio que en algún momento me va a pedir que la acompañe y tenemos que estar al tanto).
Si bien soy la clase de persona que prueba todo en la vida, tengo mis límites y la religión es uno de ellos. Jamás de los jamases podría pertenecer a la secta católica, llevo años discutiendo con los fans de dios y no hay nada peor que el fanatismo religioso, lo considero incluso peor que el político o futbolero.

Me pone de pésimo humor que alguien me diga que no soy un buen ser humano y que voy a arder en los mármoles del infierno por el simple hecho de que me gustan personas de mí mismo sexo. Y lo peor de todo es que para todo tienen fundamentos: bíblicos. Insulta a sus madres pero no te metas con las sagradas escrituras que al parecer tienen la respuesta a todo y cuando uno se instruye, las lee buscando falacias con las cuales hacer el intercambio de opiniones más entretenido con un poco de sarcasmo, te dicen que no van a discutir con un sodomita adorador de satán y a mí nadie me deja con la palabra en la boca o en el teclado así que sigo.
Es muy loco que me digan que no soy normal basándose en un libro en el que una serpiente habla, una mujer queda embarazada de una paloma poseída por el espíritu santo, el Jesús convierte agua en vino, camina sobre el agua, muere y resucita… todo muy normal obvio. Esto sin mencionar que cuando empezás a decirles cosas que también dice la biblia que no deben hacerse y de seguro todos las hacen se ofenden, como tener tatuajes, usar poliéster o mezcla de tejidos, el coitus interruptus, vestir con oro (el vaticano nunca llegó a Deuteronomio o Timoteo), comer mariscos (niños si, camarones no) y como esas otro montón de cosas graciosas, sin pasar por alto dos historias de amor gay que también están ahí.

No quiero desviarme del tema con mi fanatismo anti-religioso. Así que resumamos que el miedo a la muerte no puede darte miedo, a lo sumo incertidumbre por no saber cuando será. Puede ser ahora, o ahora, o tal vez ahora, o ya mismo, o en 30 años, da igual así que relajen el ano y disfruten la vida en vez de preocuparse por cuanto va a durar.

El miedo a quedarse solo y por solo me refiero a la gente que le teme a la soledad de amor, a llegar a la vejez sin su alma gemela, sin su media naranja, a no tener un viejo/vieja a su lado creo que es un poco más peligroso. Ese temor puede llevarnos a conformarnos con el primero que nos diga que quiere pasar el resto de su vida con nosotros y creo firmemente que muchas veces eso más que miedo a estar solos es miedo a conocernos a nosotros mismos, a pasar tiempo con uno mismo, no sabemos lo que podemos llegar a encontrar en medio de un viaje a nuestro interior. Y es que es tan triste ver como hay gente que se queda para siempre estancado en una relación que no va a ningún lado porque prefieren eso a estar solos. ¿Va a llegar una edad en que vamos a decir: “no importa con quien pero no quiero estar solo”? Le rogaré al dios en que no creo para que eso no me ocurra.

Ese no es uno de mis miedos, ya que la soledad no es algo que me agobie, disfruto muchísimo de mi compañía (obvio, ¡soy genial!) y sé por sobre todas las cosas que mis amigos y mi familia van a estar ahí para darme los remedios, alcanzarme la chata o cambiarme los pañales como yo voy a estar para ellos hasta que ya no los reconozca al menos.

De verdad, sea cual sea el miedo que te invada de vez en cuando o esos pensamientos que te hacen maquinar antes de dormir como mirar el lado vacío de tu cama, pensar que alguien podría estar ahí, que alguien estuvo ahí o si alguien estará ahí, cuando te da pereza cocinar para vos solo, cuando miras una peli y no tenés con quien comentarla… da vuelta la situación y mira el lado positivo: la cama entera para vos, más comida para vos y la tranquilidad de disfrutar concentrado una peli.

No podemos saber si va a llegar la relación que estas esperando y si llega no podemos saber cuánto va a durar y si termina no sabemos si va a llegar otra. Por eso hay una relación que no debemos descuidar y es la relación con la persona que nos va a acompañar siempre, aunque a veces nos caiga pésimo, nos odiemos y después nos amiguemos… Esa relación que no precisa un “hasta que la muerte los separe” es la relación que tenemos con nosotros mismos, esa es la persona en la que tenemos que enfocarnos, conocer cada día más a fondo y disfrutar cada segundo que tengamos a solas.

Recuerden que “antigüedad configura el grado” así que la relación contigo mismo siempre va a ser la relación más duradera que hayas tenido. Disfruta de un buen café contigo. Como decía en el pronaos del templo de Apolo en Delfos: NOSCE TE IPSUM (conócete a ti mismo).



domingo, 17 de junio de 2018

Viviendo SOLO a los 30

Ir a vivir solo a los 20 y tantos es todo una aventura, uno se siente grande, responsable (hasta por ahí nomas) y saborea constantemente ese gustito que es una mezcla entre independencia y libertad.

A los 20 uno ofrece la casa para juntarse con amigos las 24 horas los 365 días y se vuelve como una especie de sede social, donde entre vinos de dudosa procedencia que te hacen vomitar de colores extraños y charlas no muy profundas uno pasa el tiempo y lo disfruta. Es esa etapa en la que tu adolescencia recién dijo "adiós" y se fue para no volver pero todavía no estas listo o nos negamos a aceptar que ya somos grandes y tenemos responsabilidades que asumir. Teniendo en cuenta que a esa edad cuando recién empiezas la universidad lo mas responsable que haces es organizar una tarde de estudios con algunos amigos, sabiendo que a los 2 horas (con suerte) van a estar agotados, se va a sentir el olor a neurona quemada en el ambiente y va a terminar todo en una "vaquita" para comprar alcohol y desestresarse el resto de la tarde-noche.
Con mis amigos particularmente nos daban esos arranques de responsabilidad erudita y nos juntábamos a estudiar aunque todos estuviéramos cursando carreras distintas, 45 minutos máximo creo que llegó a durar la concentración antes de que alguno que estaba haciendo zapping en la tele gritara que estaban dando una película buenísima y termináramos todos sentados en el sillón, con una mínima culpa rezando para que los conocimientos se pasaran de los libros a nuestras mentes por ósmosis. (¿Me van a decir que nunca durmieron con un libro abajo de la almohada esperando al otro día saber todo lo que había adentro sin siquiera haberlo abierto? ¡yo si!)

A los 30 las cosas cambian, aunque sea un poco, pero cambian. Las reuniones con los amigos son mas limitadas debido a los diferentes horarios de todas nuestras actividades (por suerte, porque con lo histérico que soy hoy en día no podría pasar con mi casa llena de gente todo el tiempo). 
Uno de verdad se vuelve mas responsable y trabaja todo el mes y en cuanto cobra paga todas las cuentas para saber con cuanto dinero va a contar el resto del mes y quizás, con suerte darte algún "gustito". Personalmente pago todas mis cuentas y en la primer semana del mes mi contabilidad ya está en números rojos pero mi alma responsable está tranquila y en paz.

Viviendo solo la alimentación es todo un tema, cocinar para uno solo es super aburrido y no se si a todos les pasa pero yo no conozco la medida de arroz o fideos para mi sólo, no tengo un punto medio: o es una porción que no alcanza ni para un bebé o cocino para todo el edificio, de verdad, un horror. Los que me conoces saben que la alimentación no es un tema que me quite mucho el sueño básicamente porque me alimento solo cuando siento hambre y eso ocurre día por medio y me esmero en la cocina solo cuando vienen mi familia o amigos a comer; después con café, mate y galletas con queso o mermelada uno se maneja.

Cuando cumplí 30 hubo otro tema que empezó a estar presente en mi mente mas tiempo que las cuentas por pagar: la muerte.
Seamos realistas, siempre supe que me voy a morir en algún momento, no me da miedo morir pero si me espanta la idea de morirme estando solo, que nadie se de cuenta y encuentren días después mi cuerpo en estado de putrefacción (ahí nomas quedo todo el glamour y el estilo del puto), lo bueno es que no tengo animales así que me ahorro la parte de que los gatos empiecen a comer mi cara después de unos días. 

Descubrí que hay actividades muy nobles y aparentemente inofensivas que me pueden matar y voy a mencionar las dos mas graves.

1) DORMIR: es mi actividad favorita, amo dormir a tal punto que me genera envidia pensar en los Koalas que descaradamente duermen 22 horas al día. Pero nunca me puse a pensar que dormir podía llegar a ser una actividad mortal. Hasta hace no mucho tiempo solía ser muy inquieto para dormir: me acostaba en un lado de la cama y despertaba en otro con casi toda la ropa de cama en el piso, llegue a pensar que mientras duermo era poseído por un bailarín profesional de malambo y daba un show toda la noche. Una noche, el ser tan inquieto me pasó factura, en un momento desperté con dificultad para respirar y medio dormido no entendía que pasaba hasta que me di cuenta de que de tanto dar vueltas la sabana se había enrollado y cual serpiente  se había enredado en mi cuerpo hasta el cuello y estando dormido creo que quería taparme mejor y ¡lo único que hacia era ahorcarme! Casi me suicido sin querer así que desde ahí duermo quietito como Drácula en su cajón.

2) LIMPIAR: es mi segunda actividad favorita ya que soy un histérico de la limpieza (si fuera koala, después de dormir 22 horas me levantaría las otras 2 a limpiar para volver a dormir). Nunca nada me hizo presagiar que una actividad tan higiénica y responsable como limpiar el baño de mi casa pudiera ser peligroso y humillante. El año pasado, mientras limpiaba el baño un día escuchando música árabe (la recomiendo para limpiar sobre todo si se ponen a bailar con los trapos hasta parecer odaliscas epilépticas), muy mal vestido al borde de la indigencia con una remera toda manchada de cloro, un short espantoso enorme, medias y chinelas, en un momento resbale y caí. Solo por unos centímetros de mucha suerte no me partí la cabeza contra el water. Me levanté y después de tocarme la cabeza y ver que no había sangre me miré en el espejo y me dije a mi mismo: "mi mismo, ¿te das cuenta que casi morimos y nadie iba a saber? Iban a encontrar mi cadáver quien sabe cuando y lo peor de todo: ¡VESTIDO ASÍ!" Por eso decidí tomar cartas en el asunto, llamé a mi querida amiga Victoria y en un solemne acto le hice entrega de un juego de llaves de mi casa y las instrucciones a seguir el día que encuentre mi cadáver en el suelo que están compuestas de una sola orden: Antes de llamar a la policía tiene que vestirme con ropa decente y si tiene tiempo ponerme un poco de base y cubre ojeras.

A pesar de las actividades casi mortales, las noches de frío en el invierno que miras a un costado y la cama parece mas grande de lo que es de lo vacía que está y algunos otros pocos detalles, vivir solo a los 30 es maravilloso y mas si ya experimentaste la convivencia (ese será otro tema). Hacés lo que querés, cuando querés con quien querés sin darle explicaciones a nadie, hay un estado de paz mental mas fácil de alcanzar salís y entras cuando te da la gana, comes si tenes ganas, lo que tengas ganas y donde tengas ganas: por ejemplo, en estos momentos estoy parado en la cocina, tomando un café, escribiendo con la computadora sobre la mesada... ¿porque? ¡Porque puedo! Y sobre todo porque tengo la conciencia tranquila de que si no contesto el teléfono por un máximo de 8 horas, Victoria vendrá y va a dejar mi cadáver dioso porque puedo tolerar la soledad, pero la humillación post-mortem ¡NO! Pasé mi vida preocupado de verme bien y combinar mi ropa y tengan por seguro que la ultima vez que me vean no será la excepción

¡Salud por todos los treintañeros solteros y solos que se la re bancan! ¡No están solos, somos muchos!


jueves, 14 de junio de 2018

Reunión de amigos a los 30

¿Como olvidarse de esas noches a los 20 y pocos que te cruzabas con alguien por casualidad y sin querer queriendo terminabas en una noche de descontrol en cualquier antro?
Podías cruzarte con algún amigo en la calle, ir a tomar un café que se volvía una o dos cervezas, y como la noche estaba linda la seguías en algún boliche. Cuando querías acordar eran las 5 de la mañana y te acordabas de volver a tu casa. Cuando llegabas, mientras tambaleabas rumbo a la cama pensabas: "estas salidas sin planear son las mejores".  ¡Y vaya que lo eran!

Llega un momento entre los veintisiempre y los treintaynunca que a llega sin avisar el conocido "VIEJAZO" y es inevitable así que uno se amiga con el de entrada, lo encuentra simpático y acogedor sobre todo en invierno.

Ademas, por lo general el mismo viejazo no le llega a todo tu grupo de amigos al mismo tiempo entonces llega un momento en que intentar organizar una salida se vuelve una misión casi imposible que ni el mismísimo Tom Cruise sabe si lo logrará. A los 20 y tantos los únicos factores que arruinan una salida pueden ser una enfermedad terminal o algún examen sumamente difícil para el cual empezás a estudiar dos días antes. A los 30 los factores que se suman son muchos mas y mas complejos porque no los arreglas con antibióticos: hijos, parejas, trabajo, exámenes para los que hay que estudiar meses sin parar, turnos con el medico temprano (o en mi caso una operacion de columna), mucho frío, mucho calor, mucha humedad, mucho viento, en fin... TODO!

Por suerte no todo está perdido y aunque tenga que ser con un mes de anticipación quiero contarles que se puede organizar una juntada con amigos, cuesta, podes llegar a la fecha con un ataque de caspa o un tic en el ojo por estés, pero se puede.

Creamos un grupo de whatsapp y agregamos a los 8 o 10 amigos con los que planeamos juntarnos, incluyendo a ese amigo que desde el momento en que le avisamos dice que va a ir, que le parece genial pero sabemos que no va a aparecer en ningún momento y esa amiga super colgada que revisa el celular cada dos meses y se va a enterar de la reunión dos días después, igual tienen que estar en el grupo porque así es la amistad a los 30.

Buscar la fecha que a todos les acomode es algo intenso y puede ocasionar hasta discusiones internas en el grupo. 

Una vez que está todo medio encaminado hay que ver donde nos juntamos. Por lo general va a ser en la casa de alguno de los solteros del grupo, de ser posible que sea gay para que las parejas de las amigas no hagan drama. Otros tienen que solucionar cambios de horario en el trabajo, ver quien cuida a los hijos o a quien le puede dejar el perro porque la ultima vez que estuvo solo hubo una denuncia de los vecinos por maltrato animal.

Ver que es lo que vamos a tomar se torna algo exasperante que siempre termina en un: "cada cual traiga lo que quiere tomar. listo." Porque cuando es uno solo el que quiere organizar el tema tiene que tener en cuenta: al que esta tomando antibióticos o antidepresivos y no los mezcla con alcohol, a la que está amamantando y tiene que cuidar la diabetes entonces no toma cualquier jugo, al que está a dieta y al que esta recién separado (porque ese toma por todos los otros).  Y por supuesto que hay que tener en cuenta tener algo para "picar" porque a esta edad ya no podemos tomar con el estómago vacío. 

El día de la juntada es algo especial para los que si asisten. Es ese momento en que dejamos por un rato todos nuestros kilombos diarios de lado y sabemos que vamos a beber algo, conversar, ponernos al día y reír mucho con amigos.

Entre conversaciones y tragos siempre está el amigo que se encarga de ser el Dj de la noche y se adueña de la computadora con youtube que esta conectada a la televisión con un cable muy moderno llamado HDMI y en un momento empieza el pedido de temas y no se porque (piénsenlo y verán que es así) empezamos a viajar en el tiempo, empezamos por un tema que fue el boom el mes pasado y cuando querés acordar estamos todos agitando como locos con Rafaela Carra al ritmo de "Para hacer bien el amor hay que venir al Sur!", Gilda y "se me ha perdido un corazón", nunca falta el que pide una cumbia de antaño a la que el grupo puede reaccionar de dos maneras: 
1) "Sacaaa esooo por diosss!" 
2) "Uhhhhh Teeeemuuuun!". 
Los temas que generan la primera reacción suelen ser los clásicos de Pimpinela, Valeria Lynch o Chayanne, para estos no hay medias tintas: o los amas y cantas con fervor o los odias.
La segunda reacción por lo general es ocasionada por una plena como "azuquita pal café" o un "tonta que te queri que te queri que te queri si me tiene trabajando tonta, tonta" (si, nunca supe bien que dice pero me gusta) y los mas pop del grupo pedimos una Britney Spears de "Give me baby one more time" o una Shakira, pero la inocente de "ojos así", no la sexy y casi prostibularia de "la loba" (a todo esto ¿sabían que se separó del chongaso de Piqué? Pobre, esperemos que al próximo no le dedique un tema porque sino va a lanzar un disco en el futuro llamado "colección de temas a mis exes").

Puede ocurrir que en algún momento alguien diga algo como "me dieron un dato de un boliche que esta buenísimo" o los mas topisimos pueden decir "tengo un amigo RRPP de un boliche y nos hace entrar gratis a todos". Ahí se explota la bomba de juventud en algunos y las caras de espanto en otros. Se empiezan a sentir comentarios de ideas encontradas como: "¡si! ¡vamos! No nos vemos nunca, vamos a salir todos juntos como antes", "pero si acá tranqui estamos re bien", "no tengo plata", "¡Vamos! yo guardo una petaca en la cartera", "mañana tengo que madrugar". 
Al final de los 10 que nos íbamos a juntar hubo 2 que nunca llegaron, 5 que se van porque el viejazo es mas fuerte o tienen que cumplir sus actividades de treintañeros temprano y 3 terminan yendo a bailar jurando ser jóvenes sin saber que a las 2 horas se van a querer amputar lo pies, van a estar en un ataque de histeria quejándose de que hay mucha gente y te pechan o el lugar está lleno de pendejos. 

Al otro día los que no fueron piden las disculpas del caso, los que se fueron a la casa hablan de lo bien que la pasamos y que divertido fue todo y los que salieron se van a reportar 5 o 6 horas después quejándose de la resaca y diciendo que nunca mas van a volver a tomar. 

Sí, puede ser que a los treintaynunca a veces parece mucho mejor plan quedarte en el sofá, comiendo algo rápido, tomando una copa de vino mientras te pones al día con tu serie favorita en Netflix, pero creo que debería ser ley que por lo menos una vez al mes los grupos de amigos deberían juntarse porque hace tan bien al alma olvidarse de las responsabilidades un ratito, ponerse al día y aunque la planificación sea agotadora sabemos que va a valer totalmente el esfuerzo porque esos momentos con amigos son inolvidables y podemos gritar con convicción: ¡Treintañeros si, viejos todavía no!

A todos ustedes que son de mi cercano y selecto grupo de amigos: ¡Los quiero! ¡Salud!




miércoles, 13 de junio de 2018

¿Dar el SI? ¡Mejor NO!

Reconozco que nunca creí en la sagrada institución del matrimonio, básicamente me parece una idiotez demostrarle a alguien mi amor con un papel que lo habilita el día que dejemos de amarnos a quedarse con la mitad de mis cosas (y como ya dije: mis libros son sagrados).

Lo mas loco de todo esto es que ¡estuve a punto de hacerlo! Me metí mis convicciones en el orto y compre las benditas alianzas que pagué en muchas cuotas porque el puto se enamoró. Lo mas divertido es que ni siquiera creo en el amor de cuentos de hadas, el amor eterno, el amor del vivieron felices para siempre ni en el "hasta que la muerte los separe". Todo es una conspiración de don Walt Disney que congeladito y todo como está estoy seguro que dejó algo escrito como: Continúen mi legado, que la gente crea que va a ser feliz enamorada para que después sufra y mantengan bajo 7 llaves los verdaderos finales de todos los cuentos. (hay un articulo muy interesante sobre eso que algún día comentaré).

Después de 8 años de conocernos, 2 de noviazgo y uno de convivencia decidimos casarnos, compré los anillos y nos comprometimos.

De verdad yo era feliz, me gustaba la versión de mi YO enamorado y casi marido. Pero como no todo lo que brilla es purpurina, un día deje de estar tan feliz y ya no me gustaba mi versión. El tipo X empezó a celarme, a decirme que me podía poner y que no, ponerme perfume era motivo de pelea. Por ese entonces yo estudiaba teatro, que es algo que amo, pero llegó un momento que hasta eso que me hacia tan feliz dejé de disfrutar y pasaba la clase pendiente de la hora para llegar siempre a la misma hora para que X no pensara mal y discutiéramos. Detestaba mi nueva versión y viéndolo a lo lejos me enojo mucho conmigo mismo y me digo: MIGO MISMO FUISTE UN IMBÉCIL.

Es re loco como una persona puede llegar a manipularnos de tal manera que ni siquiera nos damos cuenta y de a poco le vamos dando todo el control sobre nosotros y no podemos ver esos pequeños actos de violencia, los insultos, hacerte sentir todo el tiempo que sos menos, sentirte culpable por todo. El señor X se despertaba en medio de la noche a revisarme el celular y yo lo veía pero me hacia el boludo porque sabia que no tenia nada que esconder (si alguien me llega a revisar el teléfono hoy en día le hago un enema con el celular por idiota).

Soy de la idea que todas las relaciones (familiares, amistades, noviazgos) se tienen que basar en la confianza y mi problema es que confío ciegamente. Pero nunca pensé que mi confianza pudiera llegar al limite de la idiotez, que me cagaran en mi propia cara y no darme cuenta. En mi época feliz de confianza pedí un préstamo y ayude a X a abrir su propio negocio, no lo pensé, era mi pareja y lo hice. Una gran amiga tuvo la pésima idea de poner su departamento como garantía para el alquiler del local. Mi familia y mis amigos nos ayudaron a arreglar y montar el negocio.

Pasó el tiempo y ante la mirada de los demás eramos la pareja perfecta (solo nos faltaba salir en la tapa de una revista). Mientras tanto por dentro yo me entendía cada vez menos y era cada día un poco menos feliz, con cada insulto, con cada manipulación yo iba cambiando. Llegó un momento en que me di cuenta de que ya no lo amaba, estaba comprometido con una persona que me hacía no quererme y eso no me gustaba nada. Empece a somatizar mi angustia en problemas para dormir, dolores de cabeza y llegó un momento que empecé a tener impotencia (tranquilos, ya lo superé, estamos bien) y llegó el momento en que dije ¡BASTA!.

Capaz lo mejor no fue despertarlo a las 6 de la mañana para decirle: "no puedo dormir, necesito hablar, me quiero separar". Me mandé un monologo digno de una ovación de pie y el imbécil solo me dijo: "estas con alguien mas no? yo no soy idiota, estas con alguien mas". ¿Donde mierda estuvo esa media hora que hable?¿Se murió y resucitó solo para decir eso? Te di todos mis argumentos de infelicidad, de que estoy perdiendo el tiempo y haciéndotelo perder a vos, que ya no te amo ¿y encima ahora tengo que inventar los tuyos?

La separación es difícil, el duelo es doloroso, por suerte el mio duró 5 (si, cinco) días. Cinco días en los que se encargó de hacerme sentir un miserable por  terminar la relación y por pedirle que se vaya de mi casa, casa en la que yo vivía cuando nos conocimos y que mantuve solo todo el tiempo que estuvimos juntos. (si, lo sé, soy un vejiga... no solo le doy un préstamo sino que lo mantengo).

A los 5 días, y acá se comprueba científicamente la teoría de que el cornudo es el ultimo en enterarse, me empezaron a contar que me cagaba, me mostraban capturas de pantallas de mensajes que le mandaba a tipos casados, menores, conocidos míos... ¡el día mismo de nuestro compromiso invitó a alguien a mi casa cuando me fui a trabajar! Me enteré que se prostituía en mi casa mientras yo trabajaba ¡y yo solo podía enojarme conmigo por haber sido tan ciego! Le pedí explicaciones (ya que en algún momento de la relación hubieron episodios donde el me convenció de que yo estaba viendo cualquier cosa, eso le aplaudo: siempre tenia una historia para todo) y cuando vio que no tenía para donde agarrar solo me mandó un mensaje diciendo: "y bueno, es culpa tuya por trabajar en ese horario (de 18 a 00) y dejarme tanto tiempo solo." Así que di por hecho que yo era el culpable de su fiebre anal y me dispuse a seguir con mi vida, sabiendo que nunca me iba a devolver el dinero que le presté, ni mi maquina de afeitar, ni el costurero (el costurerooo! pueden creer? se lo llevó y me di cuenta buscándolo como loco cuando lo necesitaba para unos arreglos en mi traje para una obra de teatro). Me hice cargo del préstamo y de pagarle a mi hermana las cuotas de unas cosas que el le pidió que le compre con tarjeta.

Por suerte pasó el tiempo y no supe mas de el (salvo cada vez que lo recordaba al pagar las cuotas), empecé a recuperar mi vida, a vestirme como a mi me gusta, a ponerme perfume, a salir, a disfrutar de mi vida con los míos. Pero hay gente que a la distancia se empecina en cagarte la vida para que no la olvides. El hijo de puta cerró el negocio y se fue y me enteré cuando llamaron de la inmobiliaria a mi amiga para decirle que había una deuda de miles de pesos que si no pagaba le iban a quitar su departamento porque era la garantía. Ahí se fueron a la mierda mis meses de felicidad. Volví a sacar un préstamo y le pedí dinero prestado a mis padres para ayudar a mi amiga a pagar la deuda y tuvimos que buscar alguien que quisiera el local para poder rescindir el contrato. Cosa que como somos encantadores logramos. 

Ya hace casi un año de esto, de esta historia de amor gay que termino siendo una película de terror de Alfred Hitchcock y hoy puedo decir que recupere mi vida y que dejé todo eso atrás.
Recupere mi vida, recuperé a mi yo digno 100% y me volví a querer. Espero nunca más permitir que alguien me cambie, me maltrate y me robe no solo dinero sino mi dignidad, mi personalidad y mi amor propio.

El amor es así: nos deja ciegos y boludos, tenemos que tener cuidado en las relaciones que se vuelven toxicas y terminarlas al primer indicio de que estamos dejando de ser nosotros mismos porque mas allá o mas acá vamos a empezar a perder felicidad y lo único que vale la pena perder son kilos.

No soy nadie para dar consejos pero solo les voy a decir esto: ¡ESCONDAN EL COSTURERO!


martes, 12 de junio de 2018

Desesperación sin fronteras. Amor en las redes.

Tengo que admitir que hace un tiempo y en un momento de desesperación carnal, esa que no te deja dormir por las noches y te tiene incomodo pensando en la cochinada todo el día, me creé un perfil en Grindr que para los que no tienen ni puta idea de que hablo les cuento.

Grindr es una red social para gays que funciona con el GPS de tu celular, y te ordena los gays por distancia (en metrosss!) y si te gusta uno puedes hablarle y si hay onda pueden arreglar un encuentro. Es como una especie de Pedidos Ya pero de hombres, un Pokemón Go de chongos.
Después de crearte un perfil donde pones una foto (aunque la mayoría son paisajes, paredes o modelos europeos que obviamente no viven a dos cuadras de mi casa), una descripción sobre ti, tu edad, peso, altura, rol (si das, recibís o ambas) y otros datos opcionales que no entiendo como "tribus" (como: geek, gamer, bear, twink)

Una vez con el perfil creado, lo que empezó como una cacería de hombres, termino siendo para mi un entretenimiento con un enfoque de estudio social ya que concretar algo ahí es casi imposible si tenes 30, no vas al gym 18 horas al día o regalas droga.
Pasé horas leyendo perfiles y conversando con gente que antes de decirme "hola" me mandaba una foto desnudo o me preguntaba cuanto me media, al otro extremo hay gente que después de un saludo cariñoso que te hace pensar: al fin alguien con cerebro! te dice enseguida: busco algo serio, novio, compromiso ¿te va?. Y no estoy en contra de eso, me agrada la gente que sabe lo que quiere pero antes de proponerme matrimonio me encantaría saber tu nombre real aunque sea porque dudo que te llames "osito mimosito 32" (emoticón durazno, emoticón berenjena, emoticón cara con corazones en los ojos").
Señores que podrian ser mi padre con descripciones que dicen: no mayores de 25, no gordos, no afeminados, no unicorinos voladores.

Uno se crea un perfil ahí con la esperanza de que va a encontrar sexo fácilmente y no es así. Es un vil engaño como los programas de cocina que dicen "cocine rápido, rico y barato con lo que tiene en casa" y terminas precisando condimentos que tenes que ir a buscar directamente a la India, huevos náufragos del Titanic recién sacados del fondo del mar y 5 mililitros de vino Henri Jayer Richebourg Grand Cru cuyo precio medio es de 13.000 euros.

Pero para no irme de tema quiero hablar de un tipo especial de hombres que si llegué a conocer, los inmigrantes cubanos. Odio generalizar pero después de 3 experiencias con estos especímenes me voy a tomar la libertad de hacerlo y los ubico en la escala mas alta de desesperación psicótica por amor.

Todo empezó con una charla civilizada hablando de las cosas negativas del mundillo gay en el que estamos inmersos: banal, superficial e interesado.
Después de unos días de chatear y no hablar en ningún momento de sexo me pareció buena ocasión para invitarlo a tomar un café (que lógicamente iba a terminar en sexo pero al menos no era un entero desconocido). Horas después de tomar café, caminar por la calle, conversar y conocernos un poco terminamos en mi casa. Besaba bien, eso es un plus en cualquier ser humano, el sexo estuvo genial y el acento me gustaba. Se fue, seguimos chateando y vino la pregunta que no esperaba "me encantó estar contigo, crees que podemos tener algo serio en algún momento?" si bien no fue tan invasivo, sin querer con mi respuesta abrí la mismísima caja de Pandora de la desesperación al decir: "me caes super bien, claro que me gustaría conocerte mas".
A la tercera cita en una semana se quedó a dormir en mi casa. Todo estuvo genial. Nos dormimos abrazados y uno que no puede evitar ser un poco Susanita pensé: "lo encontreeee!"
Me desperté temprano a estudiar porque tenia un examen en una semana, vestido con mis mejores ropas de indigente, en un momento aparece este ser con su teléfono en la mano y quedé estupefacto al ver que en la pantalla había una señora (no perdamos el foco de que era la 3era cita) y el le dice con ese acento genial: "y mira mama quiero presentarte a alguien especial, el es Diego, mi novio". *infarto mental*

Esa fue una de las pocas veces en las que fui un poco grosero y con mi mejor cara de culo dije "hola" me paré y me fui a mi cuarto, no se si me molestó mas enterarme en ese momento que eramos novios o que otro ser humano me viera vestido tan mal. Inocentemente apareció en el cuarto a preguntarme si me había molestado algo a lo que no pude evitar ser directo (que es algo que me caracteriza):
- ¡claro que me molestó algo! ¿Somos novios? ¿cuando pensabas avisarme a mi? Ni siquiera se pronunciar tu nombre, no se tu apellido y ¿somos novios? ¡¿de verdad?!
- Pero si te pregunté y me dijiste que querías conocerme mas, le dije a mi madre que cuando vaya a cuba pienso llevarte para que conozcas a mi abuela.
En una semana yo no sabia pronunciar su nombre todavía y el ya tenia organizada las vacaciones a un pueblo de cuba para que conozca a la familia. Eso fue mas que suficiente para que mi detector de desesperación se encendiera y sonaran las alarmas en mi cabeza y le dije que me parecía que no teníamos que vernos mas porque soy mas de ir despacio y me asustaba su emoción por la pseudo relación.

Acto inmediato (nada hacía presagiar) pase de ser el amor de su vida al peor hijo de puta sobre la faz de la tierra en medio de una escena al mejor estilo telenovela mexicana de bajo presupuesto donde mientras juntaba sus cosas en la mochila me gritaba que era una porquería de persona, que estaba harto de que los hombres lo usaran, que me voy a quedar solo para siempre (de esto hace mas de un año y sigo solo así que ahora que lo pienso capaz fue una especie de maleficio cubano) y se fue dando un portazo jurando ser una Thalia de 1.50mts morenita y pelada. A los dos días me llamó preguntándome si no quería pensarlo mejor, que el me daba otra oportunidad y remató su monologo con un "yo te amo" que me hizo decirle que no tenia nada que pensar, que no estábamos buscando lo mismo, que le deseaba lo mejor y corté.

El segundo no fue tan border así que no le voy a dedicar mucho, basta con decir que no se le entendía nada al hablar, besaba mal y también buscaba al amor de su vida y estaba convencido de que era yo por una conexión que sintió la primera vez que nos vimos.

Anoche, mientras escribía la primer entrada del blog me llegó una notificación de Grindr que para no irme por las ramas me voy a limitar a citar textual:

-Hola
Como
Estas
- Hola! todo bien, acá por acostarme a dormir.
- No
Quiere compañia
Y.mimos
Quisiera conocerte
Hacerte masajes ricos
Y hacerte el amorr
Bien.ricop
Soy. Cubano. Gay. Versatil
(7 fotos incluyendo el miembro)
- Muchas gracias pero es tarde y no busco sexo por ahora. :)
- Yo
Quiero
Ahora
Con.vos
Besarte
Ricoo
Y.tengo ojos
Verdes
Y acariciarte
No puedo
Ir
a tu casa
- No. No te conozco, no te voy a hacer venir a mi casa de una.
- Bueno bb yo no te voy a robar
Ni
Hacer
Dano
Acuerdate
Que.soy
Cubano
Tengo 
Otra.mentalidad
Solo amor
y carino
Te dare
Invitame bb
Que. Te prometo
Que. Te hare
Feliz
Yo soy
Masajista
Te hago
Un
Masajee
Gratis
Ricoo
Con.gel.de menta
Eucaliptpp
y buenas
cremas 
hidrat
- Gracias pero no. *cierro sesión*

Realmente no se si fue su insistencia o su desesperante forma de escribir una palabra por mensaje pero mi detector de desesperación se activo con mas ruido y luces que nunca. Empiezo a creer que mi antipática descripción no esta resultando, se las comparto: "DiEgo, 30: Mientras tengas cerebro y lo sepas usar lo demas es secundario. No busco nada porque no perdí nada. Respondo por educacion no porque quiera algo. No me interesan las fotos en bolas. No entiendo los taps (que son como los zumbidos del viejo y difunto MSN) Vueltas? en la calesita. Modelos? en la pasarela."

¿Vivimos en un mundo donde lo importante es tener amor? No importa quien sea, como se llama o que hace, tenés que darme amor porque lo necesito y lo quiero y si los demás tienen yo también.
¿Vivimos en una constante competencia de felicidad? A ver... ¿quien es mas feliz? ¿Son todos felices?
Hoy mas que nunca creo en la importancia del amor propio, en conocerse a uno antes que nada, para saber que es lo que quiero y que es lo que puedo dar, a quien y cuando.

Al final resulta cierto eso de: "primero hay que amarse a uno mismo para poder amar a alguien mas".

La segunda adolescencia

     Una definición de adolescencia es: “ Período de la vida de la persona comprendido entre la aparición de la pubertad, que marca el fin...